por GESBI (11/06/2005)
En este mes de Marzo de 2004 han tenido lugar tres hechos cuyo eje común es la violencia que atraviesa la vida de las personas, sucedidos en lugares y tiempos diferentes: el atentado del 11 de Marzo en Madrid, la invasión a Irak ocurrida un año atrás pero que aún perdura en territorio de ese país; y a 28 años de la instauracion de la dictadura militar que dominó a la Argentina de 1976 a 1983. Ante ellos decimos:
Los Bibliotecarios nucleados en el Grupo de Estudios Sociales en Bibliotecología y Documentación, a un año de la Guerra de Irak, queremos pronunciarnos firmemente en favor de la paz y en contra de la guerra.
Como Bibliotecarios, además, reconociendo en la tierra de Irak la cuna de la civilización y a su pueblo como los herederos de una cultura milenaria, repudiamos, a un año de la Guerra de Irak:
El genocidio al que fue sometida la población iraquí con armas de destrucción masiva y que ha dejado daños irreparables por varias generaciones.
La destrucción del patrimonio histórico y cultural del pueblo iraquí y de la humanidad toda.
La presencia de tropas extranjeras en territorio iraquí, que están ejerciendo una ocupación ilégitima.
Las restricciones a las libertades públicas que se pretenden imponer al mundo bajo la excusa de la guerra y la "lucha contra el terrorismo internacional" (como el Acta Patríotica, la censura previa a las emisiones del Oscar en Estados Unidos, etc).
Manifestamos nuestra solidaridad ante el dolor del pueblo español por las vidas que fueron segadas en los atentados en Madrid de Atocha, Santa Eugenia y Pozo de Raimundo.
Manifestamos nuestro repudio a los intentos de manipulación de la información que cometió el gobierno de España en perjuicio de sus propios habitantes.
Saludamos cálidamente a la población española que no ha renunciado a su derecho a la vida y a la libertad de información y lo ha expresado masiva y democráticamente en las calles de todo el país.
Alertamos contra los intentos de cercenar o limitar la libertad de expresión y opinión o la libertad de información bajo la excusa de la lucha contra el terrorismo, de la población en general y de las comunidades nacionales que conviven en el territorio de la Península Ibérica.
Nos solidarizamos en particular con aquellos colegas bibliotecarios y documentalistas que hoy lloran por familiares, colegas o amigos víctimas de los atentados de Madrid y les acompañamos en sus esfuerzos por garantizar la más amplia y plural información a su comunidad.
Buenos Aires, 24 de Marzo de 2004